jueves, julio 08, 2010

Caníbales, Alonso Matablanco.


Alonso Mata Blanco es periodista de profesión, labora para el periódico La Nación en el 2009 publicó su primer libro de cuentos con Uruk editores y la colección Sulayom. Un libro apretado de 10 relatos dividido en tres grandes apartados, cuentos, como dijo y ha dicho el autor constantemente, ambientados en la urbe con inspiración en la juventud, más no obstante lejos están sus cuentos de reflejar esa urbe y esa juventud… veamos, en el primer cuento Salamandra, el que nos la bienvenida al mundo matablanqueano, es un cuento que nos recibe de la siguiente forma: “Su novia nunca acudió a la cita, él tampoco fue. Un acuerdo tácito entre dos corazones rotos, para evitar darse malas noticias…” Luego el cuento nos dice que un tal Máximo abre los ojos y experimenta no solo la goma del guaro, sino una moral y siente algo que le sube por la pierna y resulta que es una salamandra que le abre el hocico amenazándolo hasta que Máximo presa de la angustia y el asco se evoca al baño donde vomita. Para no hacerla tan larga, es la historia de un Casanova que tiene un poder de seducción tal que se liga a cuanta mujer le aparezca pero cada vez que lo hace sueña o se le aparece la salamandra, -¡oh serpiente del pecado del Génesis!,  me dije cuando vi que la Salamandra era su conciencia por ser tan “perro” y no solo eso sino también darle vuelta a su novia a la que tanto parece y creemos forzosamente, que ama, la tipa lo deja y en una noche de copas, (con sus superpoderes de galán) se liga a una mujer toda fashion pero claro por tener el corazón roto por la infidelidad constante o adicción al sexo a lo Tiger Woods huye del lugar  se le aparece la Salamandra, se la come, y como si fuera poco se tatúa la salamandra en el pecho para hacernos recordar nuestro pecado original, donde castiga el pecado, se castiga él y su inclinación al sexo fácil. Una fábula moral bastante insulsa.
Los cuentos que continúan son llenos de una melosidad constante, absurda, aburrida y de pronto llena –su prosa-  de lugares comunes a lo Sabina o tal vez me atreveré a decirlo a lo Arjona. Por ejemplo y se puede ya juzgar apenas con el titulo del segundo cuento titulado: “Tu letra sobra papel”, una carta que me recordó a las que yo solía escribir en sexto de la escuela a las mujeres que me gustaban. Luego como si fuera poco nos receta el autor, La Quinta noche, otra inyección de azúcar, lugares comunes y el macho alfa ligador como protagonista que demoró cinco noches ligandose a la mujer más hermosa de lugar o del cuento en cuestión. El hilo conductor de Canibales parece ser un canto al hombre, el macho macho  imparable que se liga a toda mujer, donde pone el ojo pone el falo, para no decirlo de otra forma. Esta vez el turno es el de una bailarina descrita con tanta abundancia de clichés que le mata la pasión con la que Matablanco se va en blanco con la construcción de este personaje. Siguiendo el orden de cuentos, viene el que para mí es tal vez el mejor cuento de Caníbales, es decir Conversación entre madre e hijo, un cuento que me recordó a los de Quiroja, los muertos que son protagonistas que hablen desde el más allá, bien librado, tal vez un poco predecible el final pero bien, acá no un lagarto ligador con goma moral o corazón roto.
Y sigue Mar Picado, historia fácil, donde el drama con el que Alonso Mata, aniquila este cuento, todo lo cuenta y lo descubre antes de tiempo y parecía escuchar en su lectura, a veces o era el grillo de la noche, un violín de fondo. Gallo Pinto, un cuento que me gustaba tanto que temía tal y como ocurrió que el autor se paseara en el final, un chancero que la pulsea de sol a sol, que se enfrenta contra la vida se topa la suerte, pero tiene tan mala suerte sin embargo, que pierde el número premiado con el que iba a sacar a su familia de la pobreza, acá podemos notar esa mirada de cronista audaz que posee en sus artículos en La Nación, pero el final, lastimosamente pudo haberlo desarrollado más ya que fue un final feliz, o eso se interpreta a todas luces.
A Filo del cuchillo, historia de un periodista fascinado con la nota roja y su final como notica para nota roja, divertido, entretenido pero le faltó un poco más de desarrollo, un final fácil para el redactor del periódico Masa, o Extra digamos. Luego Embrujo un cuento tan predecible que yo en mi lectura soñolienta de esa noche acerté el final salvo algún par de adjetivos.
Un poblado (pobre fotografía de un pueblo rural costarricense) en donde reina una brujo misógino que es derrotado o descubierto por el periodista que busca a su colega, total, el pueblo desparece el brujo, desaparece el pueblo, o como dice el viejo refrán muerto el perro, muerto la rabia. Ya con el cuento final es la aventura de un tipo que visita un Night Club y desea a las mujeres |como si fueran pedazos de suculenta carne, y los que van cazadores, y claro, para darle el guiño Alonso Matablanco utiliza la reconocida canción de Soda Stereo Entre Caníbales para atmosferizar el medio ambiente donde se desarrolla el cuento, las mujeres son carne, pedazos de carne, jugosa y roja carne nos dice Matablanco. Acá entonces lo prohibido no existe, ni el exceso a menos que comer carne humana produzca algún exceso de colesterol. En Caníbales la mujer es puesta como objetivo final, o compañía de una noche, o pedazos de carne desnudas no participa de lo prohibido, se le es censurada para esos juego por tal motivo en este libro no hay tal urbanidad, salvo algunos flashazos, un cuentario como dice el reconocido periodista Cristian Cambronero, que se comen de un bocado, yo lo hice pero no creo que me tatúe la portada de Caníbales en mi pecho.

lunes, julio 05, 2010

LAS RAZONES POR LAS QUE ME ALEJÉ DEL BLOG:


1. El fenomeno Facebook avasalla al blog.
2. La cantidad de borrajas que ha tomado la literatura como su caballo de batalla para sus luchas sociales, o personales, o sea haciendo de su blog el caldero de egos donde publican lo que nadie quiere leer o quiso publicar. 
3. El blog y su mecanismo per sé se ha transformado en un patio de viejas de chismes, ahora todo el mundo escribe reseñas, desde que Juan Murillo empezó con dicha modalidad, la cual me llamó la atención, muchos otros también la hicimos creyendo que sería un espacio rico para leernos entre nosotros a través de una crítica racional, honesta, respetuosa y argumentada, pero otros, lastimosamente y desde el anomimato envían fuego, ceniza y veneno a lo que reseñan, por eso me gusta más la frontalidad y transparencia de Facebook.
4.  El blog ante facebook y twitter llegará a desaparecer poco a poco, por eso abogo la necesidad de una revista literaria que acoja a todos los que de alguna forma tomaron en un inicio esto como herramienta seria. 
5. Algunos blos se han vuelto como la esquina donde el poeta, así agreguele si quiere tono musical postrock a la palabra poeta, su esquina donde publican no solo poemas aburrídisimos sino traducciones de canciones añejas que nadie más le importa o que solo unos las escucha en los turnos de pueblos, traducciones que Gustavo Chaves empezó en su blog de una manera seria y responsable, hasta que talán pasó lo que acabo de decir.
6. En Facebook Literofilia ha ido creciendo y puedo ver la gente que me sigue, acá no salvo algunos toques ahí de HTMLS y cargar las páginas con cuadritos tontos y feos haciendo de la página innavegable.  
7. Insisto: Mucho, pero es casi como un mal biblico, muchos bombetas ahora tienen blogs literarios.
8. Pronto vuelvo con reseñas lo prometo, tengo por ahí de la Alonso Matablanco y otras serie de escritores de acá, en fin, estas son mis razones por las cuales no he vuelto a publicar en el blog, hasta ahora.