Se vienen los premios y por alguna extraña razón estoy nominado con mi libro publicado en el 2008 al premio nacional de cuento que da el Ministerio de Cultura o como prefiero llamarlos a los MTV Award como mejor álbum pop del año, que a diferencia del año pasado espero que no se tomen decisiones tan vergonzosas y cuestionadas. Es interesante esto de los premios para aquellos que estamos en este mundillo literario costarricense que tantos nos entretiene, algunos sufren y otros vemos, o preferimos ver los toros desde la barrera y eso que estoy ahí metido. No obstante no deja de ser emocionante saberse que la obra de uno, que para bien o para mal, les guste o no les guste algunos está ahí, participando, tal vez no gane tal vez gane sí, quién sabe y menos en este revolver chocho de los jurados que escogen para estos premios, en su mayoría gente con una visión muy limitada del que hacer literario, según he sabido la gran mayoría de los jurados de años anteriores son simple profesores de filología académicos (sin afán de generalizar escritorse frustrados) que lo que menos saben es escribir, ojalá y lo digo sinceramente y este año no hayan personajes tan caricaturescos como el año pasado y que se dieron el lujo de declarar el género cuento sin ningún premio pese a que ahí estaba participando quien para mí es el mejor cuentista de la región nadie como Uriel Quesada sabe mejor sobre el cuento, tal vez gente como Santiago Porras o el mismo Guillermo Barquero que conocen su oficio al dedillo y ese jurado de pacotilla se dio el lujo de declararlo desierto, y es cuando uno como escritor nacido, criado y alimentado en nuestra literatura costarricisible, parafraseando a Carlos Cortés, se desanima, siempre las mismas vacas sagradas intrascendentes a nivel internacional y cuyo mayor logro a los que pueden aspirar son a estos premios y hacen cualquier movida, se las arreglan y es cuando le dan el premio a una novela tan floja, mala, vacía, -podría usar adjetivos de gradería de sol pero prefiero guardarlos para después de los premios de este año- como La Revelión de las Avispas quien para Tatiana Lobo resultó como lo mejor que ha leído el año pasado y eso porque a su parecer el divo (adjetivo este último mío) Carlos Morales mostró lo misógino y rencoroso, que es. Me gustaría que este año ganen los jóvenes sea quien sea ya que hay una generación (espero que este jurado se de cuenta de ello) un grupo de escritores que empezamos hacer nuestra primeras armas y que un premio como esto sería un linda motivación, eso claro, siempre y cuando la obra reúna un nivel decente de calidad Pero bueno la bola queda picando en el area, y es del jurado quien tiene que tomar un fallo mínimamente decente pese a que nadie nunca se le va quedar bien, o que en su defecto y con la bola picando en el área hagan las de Saborío, vamos a ver qué pasa, y sea será un tema para tomarse una birra con algún amigo literato, y ya poniendonos serios los dejo con una interesante reflexión a proposito de los premios por parte de Germán Hernández e invitarlos a los lectores de este blog y que tienen facebook a unirse a un grupo que hice.
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