La cama que muchas veces le acogió mientras lo escuchaba llorar en la oscuridad hoy le dijo: ¡no más, es suficiente! Hoy definitivamente no… le traiciona en el acto haciéndole saber que durmió de más, que ya es tarde y su paciencia tiene tan solo un límite. Se lo hecho de ver, usando como
intermediario, un resorte prominente y muy majadero. Este molesto agente tuvo la delicadeza de ubicarse por once largas horas en la mitad de su espalda. Ahora, un dolor que obedece a otra de sus particulares cualidades, se siente un poco menos profundo que ayer, es mas, hasta prefiere pensar que desde adentro, ese dolor secundario le deja de reclamar a estas alturas, como si le
ayudara a resignarse quemándole de a poquitos. ¿Porqué no se movió un poco siquiera, cambió de posición o volteo el veterano colchón si venía el caso? Tan solo puede existir una explicación
certera e inapelable, a como llegó, entró, caminó, cayó, durmió y así quedó.
Dado el desorden mostrado en la gran mayoría su cuarto, cabe recalcar que muy probablemente, las tres primeras acciones anteriores, precedieron un aterrizaje aparatosísimo.
Durante toda la mañana, celosías y cortinas abiertas de par en par, permitieron la entrada ininterrumpida de los generosos rayos del sol. El calor sin tregua ni piedad se terminó apoderando lento pero seguro de toda su habitación en desastre. Este se fue extendiendo sin piedad, hasta lograr un efecto fastidioso que nada hubiese tenido que envidiarle al salón sauna más adelgazante, ni a la cama eléctrica más ¨bronceadora¨. Aquel calor empeoraría,
si se añade el hecho de ver un muchachito con expresión inerte, fuertemente cobijado y para colmo de males, vestido con bufanda, franela y chaqueta de mezclilla. La imagen en sí misma era suficiente y comprensible, daba pie inclusive para asumir como dato científico irrefutable que ciertos muertos, (aún los que parecen ya bastante pasados de muertos) no pasan por obvios
procesos de descomposición sino que por horas posteriores al deceso, huelen y siguen sudando guaro. Él no estaba muerto, solo daba esa impresión a primera vista. Sus fuertes ronquidos atragantados y aquel transpirar generoso se daban a la tarea de confirmar el milagro de la vida y el explícito pesar de su gomón. Abrió sus ojos de repente y lejos de ser consciente de que respiraba y podía sentirse feliz, vivo, optimista o dichoso, maldijo su existencia al mismo tiempo que sentía el primer mazazo directamente contra su frente duchada en sudor. El dolor era insoportable, podía jurar que su cabeza estaba a punto de explotar. De pronto sintió de nuevo aquel resorte prominente y majadero instalado en medio de sus costillas, en vez de quejarse, llorar o mostrar la más mínima expresión de incomodidad, prefirió maldecir su existencia de nuevo y de paso, soltar un sonoro pedo. Su última decisión sería la que definitivamente le impulsó a empezar el nuevo día (o moverse de ahí) inmediatamente.
ayudara a resignarse quemándole de a poquitos. ¿Porqué no se movió un poco siquiera, cambió de posición o volteo el veterano colchón si venía el caso? Tan solo puede existir una explicación
certera e inapelable, a como llegó, entró, caminó, cayó, durmió y así quedó.
Dado el desorden mostrado en la gran mayoría su cuarto, cabe recalcar que muy probablemente, las tres primeras acciones anteriores, precedieron un aterrizaje aparatosísimo.
Durante toda la mañana, celosías y cortinas abiertas de par en par, permitieron la entrada ininterrumpida de los generosos rayos del sol. El calor sin tregua ni piedad se terminó apoderando lento pero seguro de toda su habitación en desastre. Este se fue extendiendo sin piedad, hasta lograr un efecto fastidioso que nada hubiese tenido que envidiarle al salón sauna más adelgazante, ni a la cama eléctrica más ¨bronceadora¨. Aquel calor empeoraría,
si se añade el hecho de ver un muchachito con expresión inerte, fuertemente cobijado y para colmo de males, vestido con bufanda, franela y chaqueta de mezclilla. La imagen en sí misma era suficiente y comprensible, daba pie inclusive para asumir como dato científico irrefutable que ciertos muertos, (aún los que parecen ya bastante pasados de muertos) no pasan por obvios
procesos de descomposición sino que por horas posteriores al deceso, huelen y siguen sudando guaro. Él no estaba muerto, solo daba esa impresión a primera vista. Sus fuertes ronquidos atragantados y aquel transpirar generoso se daban a la tarea de confirmar el milagro de la vida y el explícito pesar de su gomón. Abrió sus ojos de repente y lejos de ser consciente de que respiraba y podía sentirse feliz, vivo, optimista o dichoso, maldijo su existencia al mismo tiempo que sentía el primer mazazo directamente contra su frente duchada en sudor. El dolor era insoportable, podía jurar que su cabeza estaba a punto de explotar. De pronto sintió de nuevo aquel resorte prominente y majadero instalado en medio de sus costillas, en vez de quejarse, llorar o mostrar la más mínima expresión de incomodidad, prefirió maldecir su existencia de nuevo y de paso, soltar un sonoro pedo. Su última decisión sería la que definitivamente le impulsó a empezar el nuevo día (o moverse de ahí) inmediatamente.
o increíble, contra toda predicción, se incorpora. En media operación sintió como si estuviese siendo grabado... de ser así, un director incógnito saltaría del closet gritándole a través de su megáfono:
_ ¡Corte, corte, corte, estás abusando, no hace falta llevar el efecto de cámara lenta a tales proporciones!
_ ¡Jalá, jalá… No jodás!, no ves que me estoy muriendo huevón.
Hubiese contestado con tremenda convicción.
Con tan solo una pizca de amor propio y mucha valentía olfativa, superando cualquiera de sus expectativas previas y poniendo en práctica un esfuerzo que cualquier espectador hubiese clasificado de sobrehumano se logró enderezar. Ahora percibe como su cuarto rota y se traslada a su alrededor, al mismo tiempo su cabeza hace movimientos lentos hacia adelante y hacia atrás. ¡Que gomón! La habitación ambulante, al parecer no tiene intenciones de parar de moverse nunca, la noción propia de su despacio vaivén, sumado a ese minúsculo resto de una cuarta del poco prestigioso Espíritu de Caña Supercañita; dejan en evidencia la clase de resaca que lo embiste súbitamente. Lo más increíble todavía, ese resto de la fiesta previa: milagrosamente sobró y contra todas las posibilidades… ¡logró llegar! Le pareció que la angustia se estaba tomando el día libre, dejando de lado, todas y cada una de sus responsabilidades para con la humanidad, con tal de dedicarse tan solo a él en ese preciso momento.
Como siempre... ella. ¿Cómo es posible, cómo logró llegar ahí? Eso no importa. Lo triste, ella se hizo inmediatamente presente en este momento, ya mismo, ya merito, de una, ahora, ya. Ella: acomodada con devoción milimétrica entre el soporte perfecto de la lámpara, su reloj despertador y el envase plástico que todavía contiene el resto de aquel endemoniado Supercañita. Se deja mostrar acelerada como casi siempre, sentada imprudentemente como siempre, con su pelo recluido en una trenza hecha con pereza como casi siempre, con aquella mirada intensa y penetrante como siempre, con ese aire de superioridad de casi siempre. Maldita sea, de nuevo ella, ella, ella, ella, por siempre ella.
La foto que reposa en la mesa de noche nunca fue su preferida pero en un final, fue la única cosa que no recordó romper en aquel singular arrebato de ira, en este, fueron quemadas para siempre: poemas enamorados escritos cuidadosamente en papel cebolla, crepé y celofán, rosas secas, tarjetas con dedicatorias de connotación sexual, peluches espantosamente cursis,corazones acolchados hechos a mano, fotos de ella desde todos los ángulos posibles conocidos por el hombre, almohaditas perfumadas y servilletas con mensajes melosos... todo ardió de manera generosa con cuanto chunche lindo pudo haber adornado su habitación en algún momento. Primero, nunca se hubiese imaginado siendo protagonista de aquel arrancadoactopiromaniaquisimamenteliberador y segundo, por la casualidad o el descuido, que dicha foto se escondiera atrincherada de su búsqueda implacable, en un pequeño compartimiento de su billetera. Tercero… está de más decir (por respeto al doliente en cuestión por supuesto), que ayer por la noche y casi al borde de una bien encaminada y decidida intoxicación, la susodicha foto le devolvió la esperanza, lo hizo reflexionar, parar de tomar e irse a dormir, consecuentemente evitando de manera automática, lo que sería el insípido, triste y abrupto final de esta historia. Incorporado, con resaca e imputado por su realidad inmediata, encara las razones de sus pesares una a una: el resorte, la foto y la supercañita. ¿Cuál resultó ser el más doloroso? Definitivamente ella. Ella. Ella. Ella. Ella. Se desprende de la bufanda, la franela y la mezclilla evitando movimientos bruscos por supuesto. Mientras lo hace, mil excusas diferentes porque empezar a llorar de nuevo saltan solas por entre el desorden de su cuarto. Se tambalea y disimula su pesar prendiendo el primer cigarro del día, exhala el humo poco a poco tratando de ver su propia nariz, ahora el dolor de cabeza una vez más le embiste de manera violenta mientras masculla para si mismo las razones. Con lágrimas rebeldes en sus ojos rotísimos sigue pensando en ella, se pregunta muchas cosas, pero una sola cosa le molesta más que la inminente explosión de su cerebro:
_ ¡Corte, corte, corte, estás abusando, no hace falta llevar el efecto de cámara lenta a tales proporciones!
_ ¡Jalá, jalá… No jodás!, no ves que me estoy muriendo huevón.
Hubiese contestado con tremenda convicción.
Con tan solo una pizca de amor propio y mucha valentía olfativa, superando cualquiera de sus expectativas previas y poniendo en práctica un esfuerzo que cualquier espectador hubiese clasificado de sobrehumano se logró enderezar. Ahora percibe como su cuarto rota y se traslada a su alrededor, al mismo tiempo su cabeza hace movimientos lentos hacia adelante y hacia atrás. ¡Que gomón! La habitación ambulante, al parecer no tiene intenciones de parar de moverse nunca, la noción propia de su despacio vaivén, sumado a ese minúsculo resto de una cuarta del poco prestigioso Espíritu de Caña Supercañita; dejan en evidencia la clase de resaca que lo embiste súbitamente. Lo más increíble todavía, ese resto de la fiesta previa: milagrosamente sobró y contra todas las posibilidades… ¡logró llegar! Le pareció que la angustia se estaba tomando el día libre, dejando de lado, todas y cada una de sus responsabilidades para con la humanidad, con tal de dedicarse tan solo a él en ese preciso momento.
Como siempre... ella. ¿Cómo es posible, cómo logró llegar ahí? Eso no importa. Lo triste, ella se hizo inmediatamente presente en este momento, ya mismo, ya merito, de una, ahora, ya. Ella: acomodada con devoción milimétrica entre el soporte perfecto de la lámpara, su reloj despertador y el envase plástico que todavía contiene el resto de aquel endemoniado Supercañita. Se deja mostrar acelerada como casi siempre, sentada imprudentemente como siempre, con su pelo recluido en una trenza hecha con pereza como casi siempre, con aquella mirada intensa y penetrante como siempre, con ese aire de superioridad de casi siempre. Maldita sea, de nuevo ella, ella, ella, ella, por siempre ella.
La foto que reposa en la mesa de noche nunca fue su preferida pero en un final, fue la única cosa que no recordó romper en aquel singular arrebato de ira, en este, fueron quemadas para siempre: poemas enamorados escritos cuidadosamente en papel cebolla, crepé y celofán, rosas secas, tarjetas con dedicatorias de connotación sexual, peluches espantosamente cursis,corazones acolchados hechos a mano, fotos de ella desde todos los ángulos posibles conocidos por el hombre, almohaditas perfumadas y servilletas con mensajes melosos... todo ardió de manera generosa con cuanto chunche lindo pudo haber adornado su habitación en algún momento. Primero, nunca se hubiese imaginado siendo protagonista de aquel arrancadoactopiromaniaquisimamenteliberador y segundo, por la casualidad o el descuido, que dicha foto se escondiera atrincherada de su búsqueda implacable, en un pequeño compartimiento de su billetera. Tercero… está de más decir (por respeto al doliente en cuestión por supuesto), que ayer por la noche y casi al borde de una bien encaminada y decidida intoxicación, la susodicha foto le devolvió la esperanza, lo hizo reflexionar, parar de tomar e irse a dormir, consecuentemente evitando de manera automática, lo que sería el insípido, triste y abrupto final de esta historia. Incorporado, con resaca e imputado por su realidad inmediata, encara las razones de sus pesares una a una: el resorte, la foto y la supercañita. ¿Cuál resultó ser el más doloroso? Definitivamente ella. Ella. Ella. Ella. Ella. Se desprende de la bufanda, la franela y la mezclilla evitando movimientos bruscos por supuesto. Mientras lo hace, mil excusas diferentes porque empezar a llorar de nuevo saltan solas por entre el desorden de su cuarto. Se tambalea y disimula su pesar prendiendo el primer cigarro del día, exhala el humo poco a poco tratando de ver su propia nariz, ahora el dolor de cabeza una vez más le embiste de manera violenta mientras masculla para si mismo las razones. Con lágrimas rebeldes en sus ojos rotísimos sigue pensando en ella, se pregunta muchas cosas, pero una sola cosa le molesta más que la inminente explosión de su cerebro:
1. ¿Cómo pudo ser tan ingrata?
2. ¿Ocultarlo por un mes entero sin que sospechara nada?
3. ¿Comportarse tan natural con tanta mierda en la cabeza?
4. ¿Aceptarlo tan tranquila, como si fuera de lo más normal?
5. ¿Irse dándome la espalda, a mí, que tanto la quería?
6. ¿Negarlo, con una sonrisa de oreja a oreja?
7. ¿Apreció tan poco de veras todo lo que le di?
Hay algo que le hace detener su tortura auto infligida. Se mira al espejo en la pared solo para constatar la sospecha. En vez de su imagen refleja le fue devuelto un escupitajo verde y vulgar. En sus actuales condiciones no es para menos: amaneció con la misma ropa de ayer (que de paso ha repetido los últimos tres días), huele a zoncho, tiene un notable semicírculo oscuro bajo los ojos y de paso los colochos hace mucho dejaron de vérsele lindos para formar una maraña indescifrable.
_ Estás mal papillo, mal, mal, pero mal... no valés pero ni un solo cinco.
Frente al espejo se recrimina, mirándose fijamente y moviendo la cabeza de izquierda a derecha. Sigue mirando fijo, baja sus párpados a media asta y se convence de que intentará motivarse y aunque sospeche el probable fracaso del intento, se tira con dificultad un sonoro beso seco, producto de su colosal goterón. Tenía razón, no funcionó.
Para seguir su camino, gira noventa grados con una visible dificultad. Error. Se topa la cama de frente y comprendiendo su equivocación, ahora opta por los ciento ochenta, enfoca (o parece enfocar) y se aventura, camina escasos cuatro pasos sorteando zapatos, trastos sucios con retos de quién sabe qué, ropa tirada y discos compactos hasta llegar a su mini escritorio y por fin
al celular. Sus temores se confirman… un mensaje recibido.
_ ¿Ahora qué putas habré hecho ayer?
Amanecer con un mensaje sin revisar de la noche anterior solo significaba una cosa, el categórico beep beep de su ringtone estándar no fue lo suficientemente potente para lograrlo sacar de su completo, cínico y consumado modus nocturnus etílicus pegadísimus o de veras, en algo la había
cagado.
MENSAJE RECIBIDO:
Tons q, dond sta mae ud si s idiota, ya se fue??
:-(
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO 2009
2:13AM
_ Ayer, ayer, ayer... vamos a ver... nop, que va, no lo logro, ni la más
remota idea de que fue lo que pasó. Sintió pesar por Ana María, ella la única que había soportado atenta por muchos días todos sus incongruentes monólogos.
remota idea de que fue lo que pasó. Sintió pesar por Ana María, ella la única que había soportado atenta por muchos días todos sus incongruentes monólogos.
MENSAJE ENVIADO:
Ayer creo que me vine solo para mi casa estaba
súper
súper cansado al final!!!
Tan solo segundos después de mandar su mensaje, el
"beep beep" de un
nuevo mensaje se podría decir que lo asustó. Si algo le era
seguro en ese
momento, era que Ana María podía teclear bastante
rápido.
MENSAJE RECIBIDO:
knsado? Lo q staba era sta l culo
ayer se me
prdio d prnto
llego bn irrsponsableeeee
ENVIADO:
ana maria
18 DE
MARZO 2009
1:13PM
---------------------------------------------------------------------------
MENSAJE ENVIADO:
Si señorita, llegue borracho pero bien, sorry de
veras,
igualmente gracias!!!!
Una vez mas, el casi instantáneo "beep
beep".
MENSAJE RECIBIDO:
de vdd va a seguir asi mae ?? x 1 mes ??
lleva
22 dias, va seguirsh, eso ya s una nesedad
mae >.<>---------------------------------------------------------------------------
MENSAJE ENVIADO:
yo vere lo q hago, es lo justo, me engaño por un
mes, un mes me la pego......
sorry pero asi es y punto!!!!!!
Releyó el mensaje de nuevo y se preguntó si de verdad tenía sentido eso de tomar como si no hubiese mañana por todo un mes exacto con sus treinta y un días, con tan solo flojas pero dolorosas excusas: por un mes, fue lo que ella jugó con él, por un mes, le ocultó esa verdad tan evidente, por un mes, fue él un vulgar accesorio en cuanta fiesta asistían, por un mes, pasó pensando que había hecho mal para estar recibiendo ese trato tan impersonal, por todo un PUTO mes, hasta que se diera aquel ese fatídico final (recordado de paso, también en cámara lenta) en que ella secamente le dijo:
_ ¡Necio! MIS vicios son MIS problemas, que necio de veras, sabe que... honestamente mejor dejemos esto aquí pero ya._ No miamorcito, SU problema es eso exactamente... SU vicio. Créame, usted debería saberlo pero es que usted no se ve en serio, hace feísimo después de meterse esa mierda por la nariz, pero hace horrible en serio.
_ Sabe que mae... viaje, viaje, mejor viaje... Lo último que necesita una es esto, un borracho diciéndome que me conviene y que no.
_ Se lo digo porque la quiero, al chile, vea que se lo digo porque la quiero... vea a ver si eso se lo llega a decir el bastardo que se lo vende algún día... NO CREO MIAMOR, NO CREO!!!
_ ¡Bueno ya, hace tieeeeeempo que se lo quería decir! Sos, fuiste y siempre serás una pega, esta bueno ya, hasta aquí, jale, jale, jale, jale, jale!!!!!! (Acompañado por supuesto de un fuerte empujón en el pecho).
Y de veras que lo gritó firme en ese momento, tan firme hasta el punto de que en ese preciso momento, todas y cada una de las personas en la fiesta lo miraban a él, si, a él, no a la cocainómana con ojos desorbitados, dientes rechinadores, movimientos rápidos perdidos y color ultra blanco en la cara de tanto "maquillarse" en las repetidas visitas al baño de mujeres. Por el contrario, todos los ojos estaban enfocados en él, en él, en él, en él, al único que por lo visto no era consciente de que ella llevaba ya un mes desde que volvió a oler como loca.
_ No se meta ni hoy ni mañana en mi vida, sos un gran perdedor, nunca se lo dije pero lo sos. Piérdase, y sabe que... piérdase buscando la solución a SUS problemas, oyó, oyó, oyó, (mientras su dedo índice le apuñalaba la frente a vista y paciencia de todos) oyó, oyó, oyó, a SUS problemas, SUS
problemas... BORRACHO!!!!!!
Sin lugar a duda, aquella sería la degradación, humillación, mancha,
deshonra, ofensa, provocación o vergüenza más gruesa y vil que hubiese, sentido en su inexpertos veinte años de existir, esa definitivamente se llevaba el premio mayor. ¡Quizás por ese inevitable carácter público y personal a la vez que logró desarrollar en tan solo segundos! ¡Que momento! ¡Que vergonzoso! Lo peor, ¡que cólera le daba recordarlo! Se sintió de nuevo en
medio de aquella pista de baile, se sintió con incontables pares de ojos encima, y se sintió triste, muy triste. Lo recordó todo otra vez, parte por parte hasta ese inolvidable final... era como si estuviese en esos episodios patéticos de una conocida serie de acción, donde Robin siempre pareció un enamorado amuerte de aquel Batman panzón, que siempre luchó, pero por sonar "sexy e inteligente" en cada comentario. Ahí aparecía él, esa era su misión: enmascarado, genérico e impotente pero en solitario... recibir cuanto SMASH, CRASH, POOOW se hubiesen podido soportar en calidad de humano sin superchucherías... siempre entre colores hipnóticos abarcando las 14 pulgadas en la pantalla del televisor, eventualmente tomando posesión del lugar que le pertenecía en aquel momento... la lona.
Lo último que recordaba de ella: esa salvaje espalda bronceada, desnuda y brillante de tanto sudar bailando, alejándose lenta pero decididamente. Releyó el mensaje y sin más ni menos presionó ENVIAR. De pronto, otro beep beep repentino que al menos era previsible esta vez.
- Ana maría, sos un balazo dios mio!!!MENSAJE RECIBIDO:
q cncho q sos, ya hasta c parece + a akella loka
la vdd
ud sab lo ke hace y sab q
cma caca, yo sabia
y desp q idiota !!
+ guaro
tmbn como loco ???
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO 2009
1:20PMCRASH, SMASH, POOOW, PLUM, CLASH y finalmente BUMMMMM... con lo dura que estuvo la lona en su momento, verse ahora tumbado con golpes de más en aquella cama conspiradora por un mensajazo así, al menos tenía sus ventajas:
1. A la cama la conocía bastante bien (o creía conocerla).
2. No tenía TODA una fiesta mirando su próximo movimiento.
3. Intensamente confiaba en esta nueva agresora.
4. Manifestaba heridas que ya sabía (o juraba poder) contrarrestar.
5. Obraba en pos de su propia mejoría.
La Ana María tenía razón (siempre la tuvo) y con ella, los suficientes argumentos para botarle esas bases de estupidez en que asentaba su teoría de ese despecho meramente etílico que debía y se exigía fuese mensual. Tres semanas de atroces gomas vulgares, daban fe total de lo irracional que había venido siendo su proceder.MENSAJE ENVIADO:
Sorry sorry sorry sorry sorry usted es mi mejor
amiga!!!!
no tenia que tratarla asi!!!!
sorry sorry sorry sorry sorry---------------------------------------------------------------------------MENSAJE RECIBIDO:
s q sos un idiota ya c... jijiji :-)
Si no s x q ya lo
cnosco diria q sabs tratar a las
mujers mae (cuando sta d goma) jajaja
En
serio, cuidec, no haga lo = q la loka esa
No c muera a poquits
caballoooooo!!
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO 2009
1:22PM---------------------------------------------------------------------------MENSAJE ENVIADO:
Gracias ana!!!!
Y si no la conociera juraria que no esta
un poquito
celosa jajajajajajaja---------------------------------------------------------------------------MENSAJE RECIBIDO:
idiota!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
jajajajajaja
un tantito no mas
:-)
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO
2009
1:24PM---------------------------------------------------------------------------MENSAJE ENVIADO:
TQM ana---------------------------------------------------------------------------MENSAJE RECIBIDO:
yo tmbn idiota :-)
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO
2009
1:26PM---------------------------------------------------------------------------MENSAJE ENVIADO:
me baño y vamos por una birrita ana por fa que me
estoy
muriendo de la goma
por fa!!!!!!!!!!---------------------------------------------------------------------------MENSAJE RECIBIDO:
1 cafe y unos bizcxhitos de musmani????????
x fa, no
sias tan tapis xfa xfa mae!!!!!
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO
2009
1:28PM---------------------------------------------------------------------------MENSAJE ENVIADO:
bueno ta bien, para q vea q soy cuate
a las 2 en musmani
reina pechocha?
Lastima q ya no tengo nena, sino es la birra para la
goma,
rico hubiera sido un masajito con premio de la
loca esa!!!!---------------------------------------------------------------------------MENSAJE RECIBIDO:
sta bn papichurris jajajajajaja
pro c baña mae.... no
sia lolo coxhino!!!
di kien dijo q ls mejors amiwas no dn premiooo ahh
ahh
ahh ??? jijiji
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO 2009
1:31PM---------------------------------------------------------------------------MENSAJE ENVIADO:
jajajajajajajaja gracias mami
de veras ana, en serio
gracias por ser siempre tan
tuanis conmigo---------------------------------------------------------------------------MENSAJE RECIBIDO:
cndo l he qdado mal idiota, apurec mae q añejo mjor
ni
llgue :-)
ENVIADO:
ana maria
18 DE MARZO 2009
1:33PM---------------------------------------------------------------------------
MENSAJE ENVIADO:
okDe nuevo en cámara lenta, se encamina hacia lo inevitable, la velocidad aumenta conforme se acerca y ahora, bajo un chorro de agua friísima, tiembla permitiéndose una sonora y estridente carcajada, la primera en semanas…
1 comentarios: