
La tristemente célebre frase de Carlos Córtes, de que en Costa Rica no pasa nada desde el Big Bang he reconocer que la compartí durante mucho tiempo, creía que en Costa Rica en realidad no pasaba nada sobresaliente como para llevarlo a papel. Pero desde hace unos años para acá he visto que dicha frase ha venido derrumbándose estrepitosamente. En nuestro entorno inmediato de este pequeño y tras de eso centroamericano país, pasan muchas (muchisísimas) cosas que perfectamente son noveleables valga el término, como todo en la vida, cualquier cosa se puede hacer una gran novela. Pero si queremos escribir sobre nuestro país hay temas muy ricos de qué tratar, solo es cuestión de limpiar lo lentes, retregarse los ojos o ver con atención y malicia esas cosas que de buenas a primeras puedan resultar insignificantes. Eso me decía el escritor y poeta Frank Báez que me obligaba casi a escribir por ejemplo de los chóferes de bús, desde que me dijo eso he empezado a ver las cosas con otros ojos y durante ese proceso he descubierto temas interesantes qué tratar, pero antes hay que quitarse de los ojos. No quiero tampoco desmeritar a los escritores jóvenes de acá, amigos y colegas cuyos temas no tienen que ver en lo absoluto del entorno inmediato. Por ejemplo cuando empecé a escribir no quise que estuviera influenciado de mi realidad inmediata y para bien o para mal aposté a un lenguaje "estandar". Hay varios temas que me potencialmente apasionarían escribir, por citar algunos caso por decir lo que pasa con los pescadores de puntarenas que trafican con droga, de ahí se puede escribir algo, una novela, o sino la gran comunidad de costarrincenses que viven en Estados Unidos y precisamente en New Jersey, todos de Pérez Zeledón, su vida allá y por qué se fueron, la aventura que implicó esa arriesgada apuesta, los testimonios que pueden haber, pucha, pienso, que rico sería entrarle. Pero hay más mucho más en el Área Metropolitana si vamos hablar de novela urbana -más allá de los límites de la calle de la amargura o La California-una noche de estas que irremediablemente pasé por la circunvalación fui testigo presencial de los piques tanto de motos como de carros, algunos de ellos adulterados o chaneados exclusivamente para picar, ¿qué hay detrás de esas arriesgadas casi estúpidas apuestas? ¿Picar por picar o felonía nomás? Yo creo hay algo detrás, todo un mundo que pasa a nosotros y no logramos ver, podría seguir diciendo casos, por ejemplo, las barras de fútbol, el sórdido mundo del "modelaje" o lo que implicó el desgastado proceso del TLC. En fin tantas cosas que uno vive, directa o indirectamente y que solo es cuestión de sacarle provecho y digo todo esto no en aras de buscar ese odioso dicho de identidad costarricense, en lo absoluto sino hacer literatura, traer a colación mundos subyacentes que queramos o no convive con nosotros. Sin embargo, también este planteamiento me lleva a una cosa, referente al mundo de la literatura, o se escribe habiendo leído mucho o se escribe habiendo vivido mucho también de lo contrario el último que cierra apague la luz.
14 comentarios: