
La primera característica que se puede encontrar en este libro Las cosas que no te dije Euned 2002 Heriberto Rodríguez, es la presencia de la mujer, una mujer sin embargo invisible, que ya no está, que se ha ido, o que quizá nunca existió lo que queda de ella sin embargo sean solo sus migajas, sus calzones abirragados, sus sostenes vacíos de gloria, el cabello de ella y por ende el olor en el cepillo. Tu probable soledad Pág. 67.
La otra característica es la prosa poética que empleó Heriberto Rodríguez en este cuentario, la mayoría de los textos son breves y llenos de poesía. El trasfondo se entreteje en base a las relaciones de pareja en donde, como en el primer texto, Heriberto tomó como personaje al mismísimo Marlon Brando para darle forma al cuento titulado La duda del tango, un cuento donde se nos presenta (no sé cuan cierto será o no la historia que nos relata Rodríguez en este texto con respecto al amorío que mantuvo Brando con una tal María Scheneider) un cuento de página y media.
Por ello y por la brevedad de cada texto el libro titulado Las cosas que nunca te dije, alcanzan los trece relatos. Relatos bastante legibles y entretenidos y obviando la prosa de Heriberto Rodríguez quien a mi parecer es poseedor de una mano muy educada a la hora de escribir, hace del cuentario un libro muy rico. Debo decir que es lo único que hasta el momento me he leído de este autor liberiano, pese a que ya cuenta con varios libros a su haber, incluso lo último que le conocemos es la novela que ganó el premio de la Editorial Costa Rica titulada Archipiélago.
Otro punto alto de este cuentario es la nostalgia con la que fue escrita, sólo el autor sabrá bajo qué condiciones escribió el libro, pero lo nostálgico y melancólico de las relaciones idas, de las mujeres que nos marcan lo cual está más que explicito en el poema (Sí, poema) titulado Tu probable soledad se manifiesta claramente y digo que este texto es un poema por la razón que a diferencia de los otros relatos no posee un trama y está más ligado a lo emotivo de las narración que a una historia que por si sola puede defenderse.
Otro cuento por demás bastante poético es El presente repetido que podría titularse incluso como deja vu. La historia de una maestra que en un acto de epifanía se percata lo muy normal que a sido su vida y sin embargo luego de una reflexión autocrítica se siente feliz por habitar un mundo cuadrado que a su vez la ha mantenido lejos de su otro mundo, de maestra expuesta bien se sabe a cualquier desgracia.
Mientras me sumergía en la lectura de estos textos, fui asaltado por una duda: ¿Era un libro de narrativa lo que estaba leyendo? Incluso consciente o inconscientemente Rodríguez se delata o se destapa cuando nos dice en la página 9, del cuento Podría Imaginarla: “Podría yo, con mi sensibilidad de poeta disléxico o de pintor daltónico, imaginarla de destintas formas en las que ella sería varias personas pero siempre la misma”.
Quizá uno de los cuentos que carecen de esa fuerza poética sea: Sirvieron cordero en la boda de mi amiga, acá es más palpable la narrativa por que el autor expone el soliloquio como herramienta; evocando quizá a Joyce. Podría decirse que es un libro de amor, pero entiéndase bien, de amor desgastado, amor herrumbrando, (Amor y herrumbre Pág. 51) amor carcomido y carente de la idea del corazón empapado de miel.
Más allá y si aplicamos la lupa hay una fuente que sustenta al libro es la desgracia, los personajes (precisamente ellas) que deambulan derrotados, solitarios y frustrados.
Fiel reflejo de ellos son Tacones altos y empatía, Anya la princesa voladora, el más extenso de Las cosas que nunca te dije y muy bien escrito, sobre todo. Liviana, Amor y herrumbre.
Un libro de cuentos que vale acotar que es muy sincero, honesto y carente de artificios para el proceso creativo. El mejor sin duda es Liviana y el otro que me sacó una carcajada y una sensación de profundo pesar fue Anya la princesa voladera, lo mejor a todas luces de este relato es el tono que posee, un tono conmovedor e infantil, la historia de un grupo de niños que se obsesionan con el circo y con un personaje en particular, Anya una hermosa muchacha peruana que cautiva al yo narrador y sus amigos. Este cuento a mi parecer me parece esplendido por todo lo que evoca, lo divertido, lo cruel, lo tierno, conmovedor y lo brutalmente honesto.
Por suerte la mayoría de textos este cuentario Las cosas que nunca te dije me parece una calidad notable salvo, como todo lo relacionado a la literatura cuyo elemento esencial sea la subjetividad de su naturaleza, posee un cuento que me parece que sobra, y quizá me equivoque ya que también quizá podría a la larga formar parte del sutil hilo conductor, es Eva y Adán y fue de todos los textos que el que me sacó un bostezo, por suerte solo es este, los otros están muy bien y cumplen con toda premisa de un libro: legible, entretenido y provocador.
Las cosas que nunca te dije, editado por le Euned en el 2003 es la muestra clara que la prosa en Costa Rica va más rápido en su evolución a una cima de notoriedad que la poesía misma la cual se ha estancado en la búsqueda de la voz propia. Un libro que no se merece estar empolvado en alguna estantería.
La otra característica es la prosa poética que empleó Heriberto Rodríguez en este cuentario, la mayoría de los textos son breves y llenos de poesía. El trasfondo se entreteje en base a las relaciones de pareja en donde, como en el primer texto, Heriberto tomó como personaje al mismísimo Marlon Brando para darle forma al cuento titulado La duda del tango, un cuento donde se nos presenta (no sé cuan cierto será o no la historia que nos relata Rodríguez en este texto con respecto al amorío que mantuvo Brando con una tal María Scheneider) un cuento de página y media.
Por ello y por la brevedad de cada texto el libro titulado Las cosas que nunca te dije, alcanzan los trece relatos. Relatos bastante legibles y entretenidos y obviando la prosa de Heriberto Rodríguez quien a mi parecer es poseedor de una mano muy educada a la hora de escribir, hace del cuentario un libro muy rico. Debo decir que es lo único que hasta el momento me he leído de este autor liberiano, pese a que ya cuenta con varios libros a su haber, incluso lo último que le conocemos es la novela que ganó el premio de la Editorial Costa Rica titulada Archipiélago.
Otro punto alto de este cuentario es la nostalgia con la que fue escrita, sólo el autor sabrá bajo qué condiciones escribió el libro, pero lo nostálgico y melancólico de las relaciones idas, de las mujeres que nos marcan lo cual está más que explicito en el poema (Sí, poema) titulado Tu probable soledad se manifiesta claramente y digo que este texto es un poema por la razón que a diferencia de los otros relatos no posee un trama y está más ligado a lo emotivo de las narración que a una historia que por si sola puede defenderse.
Otro cuento por demás bastante poético es El presente repetido que podría titularse incluso como deja vu. La historia de una maestra que en un acto de epifanía se percata lo muy normal que a sido su vida y sin embargo luego de una reflexión autocrítica se siente feliz por habitar un mundo cuadrado que a su vez la ha mantenido lejos de su otro mundo, de maestra expuesta bien se sabe a cualquier desgracia.
Mientras me sumergía en la lectura de estos textos, fui asaltado por una duda: ¿Era un libro de narrativa lo que estaba leyendo? Incluso consciente o inconscientemente Rodríguez se delata o se destapa cuando nos dice en la página 9, del cuento Podría Imaginarla: “Podría yo, con mi sensibilidad de poeta disléxico o de pintor daltónico, imaginarla de destintas formas en las que ella sería varias personas pero siempre la misma”.
Quizá uno de los cuentos que carecen de esa fuerza poética sea: Sirvieron cordero en la boda de mi amiga, acá es más palpable la narrativa por que el autor expone el soliloquio como herramienta; evocando quizá a Joyce. Podría decirse que es un libro de amor, pero entiéndase bien, de amor desgastado, amor herrumbrando, (Amor y herrumbre Pág. 51) amor carcomido y carente de la idea del corazón empapado de miel.
Más allá y si aplicamos la lupa hay una fuente que sustenta al libro es la desgracia, los personajes (precisamente ellas) que deambulan derrotados, solitarios y frustrados.
Fiel reflejo de ellos son Tacones altos y empatía, Anya la princesa voladora, el más extenso de Las cosas que nunca te dije y muy bien escrito, sobre todo. Liviana, Amor y herrumbre.
Un libro de cuentos que vale acotar que es muy sincero, honesto y carente de artificios para el proceso creativo. El mejor sin duda es Liviana y el otro que me sacó una carcajada y una sensación de profundo pesar fue Anya la princesa voladera, lo mejor a todas luces de este relato es el tono que posee, un tono conmovedor e infantil, la historia de un grupo de niños que se obsesionan con el circo y con un personaje en particular, Anya una hermosa muchacha peruana que cautiva al yo narrador y sus amigos. Este cuento a mi parecer me parece esplendido por todo lo que evoca, lo divertido, lo cruel, lo tierno, conmovedor y lo brutalmente honesto.
Por suerte la mayoría de textos este cuentario Las cosas que nunca te dije me parece una calidad notable salvo, como todo lo relacionado a la literatura cuyo elemento esencial sea la subjetividad de su naturaleza, posee un cuento que me parece que sobra, y quizá me equivoque ya que también quizá podría a la larga formar parte del sutil hilo conductor, es Eva y Adán y fue de todos los textos que el que me sacó un bostezo, por suerte solo es este, los otros están muy bien y cumplen con toda premisa de un libro: legible, entretenido y provocador.
Las cosas que nunca te dije, editado por le Euned en el 2003 es la muestra clara que la prosa en Costa Rica va más rápido en su evolución a una cima de notoriedad que la poesía misma la cual se ha estancado en la búsqueda de la voz propia. Un libro que no se merece estar empolvado en alguna estantería.



7 comentarios:
Muchos de los cuentos de esta colección de Rodríguez son de alto valor artístico; estamos de acuerdo en la calidad de cuentos como "Anya, la princesa voladora" y "Liviana", sin demerecer a "Aprendiz de maldito" ("una musa maldita no hace a un poeta maldito") o "Podría imaginarla". "Liviana" es el perfecto ejemplo de un cuento redondo y completo: capas superpuestas de realidades encontradas; personajes llenos de vida; sorpresa en la trama.
Me extraña la duda que tuviste al leerlo: "¿Era un libro de narrativa lo que estaba leyendo?". El uso de figuras llamadas "poéticas" no convierte a una narración en un híbrido, al menos no estos cuentos, en los que se ve la vocación narrativa bien clara.
Interesante relato, y recomendación tendré que averiguar sobre ese libro, ya que promete un buena lectura.
Saludos
Yo también considero que el trabajo de Rodríguez en este libro es notable. A mi en particular me sorprendió su versatilidad. Desde cuentos que se desenvuelven en un neobarroco que recuerda a Sarduy hasta soliloquio jocoso tan poco frecuente en nuestras letras que podría heredar de Ibarguengoitia. Coincido también en que Liviana y Anya son los platos fuertes del libro, aunque los cuentos menores no desmerezcan de ningún modo y en algunos casos, como en Podría Imaginarla, resulten excelentes. Este libro muestra a un autor que definitivamente ya ha encontrado su voz de narrador y espero pronto estar leyendo su premiado Archipiélago, el cual, estoy seguro, debe ser excelente.
Hola Warren gracias a vos y a todos los demás por leer el libro. Un saludo muy cordial.
Heriberto.
Ps. Valga el comercial: me indican de la Ediorial Costa Rica que "Archipiélago" ya salió a la venta. Habrá que ver en dónde puede encontrarse.
Sí, "Liviana" es magnífico. "Anya..." me hace pensar en los elefantes de la Historia Natural de Plinio el Viejo: es un cuento inolvidable en el sentido de que mantengo conmigos escenas e imágenes que reconozco como provenientes de ese cuento; una memoria sentimental, casi. "La duda del tango" es el que creo, humildemente, que hubiera servido título perfecto para el libro: por eso de la mujer, por eso de la nostalgia, por eso de la incertidumbre que causa el paisaje de lo ya vivido... Me he leído "Las cosas que nunca te dije" unas tres veces de cabo a rabo. Eso debe significar algo. Qué buena noticia saber que ya Archipiélago salió...
un saluto da venezia, ciao
Warren: La portada de "Archipiélago" la encontrás en la página de la ECR. Dale Google, si te interesa...
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