sábado, enero 26, 2008

GABRIEL GARCIA MARQUEZ S.A.

Su nombre y dos apellidos son tan conocidos casi como marca de alguna importante transnacional, y los que no saben mucho de literatura hasta los que saben demasiado conocemos que hace y de lo que ha sido capaz: Trascender en vida, hacerse inmortal aun cuando se disfruta y padece de la vida misma. Gabriel García Márquez es un icono de la cultura popular Latinoamérica, hijo del boom, apóstol del realismo mágico, y amigote de Fidel Castro. Pese a que la última novela de Gabo fue un asco completo, eso no me importó, ya escribió lo que tenía que escribir, ahora puede morir en paz y seguir viviendo.
Creo que al Gabo no volveré a leerle libro alguno más, puesto que me he leído casi toda su obra y tengo otros autores que hacen fila. Pero es indudable que Gabo es toda una figura, tanto literariamente como fuera de ella, su cuestionada amistad con Fidel Castro, y la lluvia de criticas de su última novela no tumbaran a la inmortalidad que goza en vida y que más de un político muerto de hambre gustaría tener.
Hace unos meses a raíz del cumpleaños de la primera publicación de Cien Años de soledad, la CCN de Latinoamérica montó un lindo reportaje sobre la vida y obra de García Márquez, y como nunca falta en este tipo de documentales, salieron muchas personas que hablaban sobre el Gabo y sus anécdotas con él, pero lo que más me impactó fue el recibimiento que tuvo, no recuerdo en qué ciudad colombiana, cuando entró montado en una especia de carroza acompañado de Mercedes, su esposa. Aquello era como sacado de alguno de sus libros, la gente se apiñaba para verlo pasar –como si fuera Juan Pablo Segundo- le tiraban flores, era una multitud sin duda alguna, y me puso los pelos de punta la mitificación del Gabo, y digo mitificación por que hay alrededor de él ese halo de intocable, gente que decía, durante el reportaje: “Me parece haberlo visto, no sé si era él, pero creo que si”, o un tipo que llevó a la periodista de la CNN a un restaurante y señalando una silla dijo que en esa silla, en esa mesa se había sentado García Marquez y se había pedido un sopa surtida de mariscos.
Claro, aunque García Márquez se diga tímido y que no le gustan las cámaras sabe aprovecharlas y aprovechar esos momentos cumbres, un solo ejemplo. ¿Quién no se recuerda de la inmortal guayabera que vistió el día que recibió el Nobel? Ni que decir de su pasión por el ballenato, y el golpe que le dio Vargas Llosa por insinuársele a su mujer, que en aquel entonces estaban separados, según dice el correos de las brujas; y todo eso se refleja de una u otra forma en su literatura y hacen de García Márquez uno más de nosotros, por que como lo dijo una vez cuando le preguntaron por qué no ha vuelto escribir, se limitó a responder desde que se murieron los que le contaban historias no ha vuelto a escribir.
Quizá por esa cercanía con nosotros se nos hace tan familiar, cosa que escritores de su generación carecen, por citar algunos ejemplo: Carlos Fuentes, Vargas Llosa que prefirieron la academia y la fama forzada que a cumplir con su papel: contador de historia. Solo imagino el día en que muera el Gabo ( de todas formas seguirá viviendo) en Macondo elevaremos la bandera a media asta con la frase “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarías con el dedo.” Y para terminar y parafrasiando a un colega suyo, Cortázar diré: Queremos tanto al Gabo gracias, Gabito.

13 comentarios:

wílliam venegas segura dijo...

LITE: Bien por este texto de GGM, donde recupera usted lo esencial, la condición humana de narrador que hay en él. También la lectura continuada de sus obras es de especialistas. Casi que prefiero relerlo en sus cuentos de la cándida Eréndira con su abuela desalmada. Por lo demás, su amistad con Fidel ya me la deseara yo. Es una amistad valiente, frente a toda esa leyenda negra que las burguesías y el imperio tejen contra Fidel, día a día y de manera mediática.

Sil vyH e dijo...

Genial bio!! cometario chikitito jiji falta de tiempo :S:S luego vuelvo y hago uno de verdad ;D!

Sentenciero dijo...

Muy buen post. A GGM hay que leerlo como lo que es: uno de los grandes escritores del siglo XX. Las leyendas que no tienen que ver con su literatura, sobran.

Gonzo dijo...

Compañero, ¿y si digo que me gusta más Vargas Llosa?

Fermina Daza dijo...

Gabo es mi escritor. Hay otros muchos tan buenos como él en el arte de escribir, podría enumerar una buena lista, pero él es... eso, él es el coronel Aureliano Buendía, él es Macondo, él es Florentino Ariza, él es el realismo mágico, y el sur con su calima asfixiante, el és la hamaca tendida entre los verdes helechos... de él me gusta todo lo que escribe. Su vida personal, sus tendencias políticas, sus amistades... no me interesan, solo me interesa el genial autor que me ha hecho vivir sus novelas con una intensidad inusitada. Amo al García Márquez escritor y amo todo lo que escribe. Creo que su última novela es "Memoria de mis putas tristes", nunca me molesto en leer las críticas pues hace años que dejé de creer en los críticos, entre otras cosas porque ya tengo edad más que suficiente y un criterio propio más que formado para saber qué me gusta y que no. Esa novela es tierna y su lectura proporciona un par de horas deliciosas. ¿Que no soy objetiva? Es posible, ni quiero serlo. Gabo es el mejor, al menos para mi.

Un abrazo

Irene

Esther dijo...

Sí, no hay duda de que es un referente, un escritor conocido por todo el mundo.

Y bueno... ...siempre son rachas: puedes escribir una cosa buenísima o que guste a mucha gente y otra cosa que no guste a nadie o a pocos... ...pero, a todos nos puede pasar; aunque a veces distamos mucho los unos de los otros; otras, parece que somos bastante parecidos.

Un saludito.

lágrimas de mar dijo...

te dejo un comentario y de paso salvo un gatito
;-)

gracias por tu visita a mi blog

lágrimas de mar

Clau dijo...

Que bueno esta esto...
Como quisiera ver ese programa en Cnn...
Todo hispano tiene metido al Gabo en el corazon.

Donato dijo...

Me encantó tu texto.
Pispeé un poco por el blog y me gustó mucho lo que leí. Pasaré seguido.
Saludos.

1000pero dijo...

Qué tiene Fidel-digo yo- que se hace de amistades como GGM, Maradona, Silvio Rodríguez, entre otros. Con esa clases de amigos,¿me pregunto que tan tirano es el tirano? (qué no me lean en Miami)

Cornucopia para anonimarme dijo...

Fidel tiene algo que no tenemos todos: entereza hasta el final. Ahí está: muere y lucha aún. Fidel es quien escoge a los amigos, en este caso no es García Márquez quien escoge.

meridiana dijo...

Como Ud. opino que quizás no lea más nada de GGM, hace ya un rato que me pasa esto.
Sin embargo, sólo por Cien Años de Soledad (el segundo libro que leí
de "Adultos" a los once años) siempre será un grande, no podré olvidar jamás esa obra.

Saludos
Lilián

Ana dijo...

Gabo...¿Qué podría decir de él que no se haya dicho ya?

Me encantan: "cien años de soledad", "Del amor y otros demonios", "El amor en los tiempos del cólera"..., pero no toda su obra.

Lo que más: la polémica que organizó con su discurso "Botella al mar para el diios de las palabras"; hizo correr ríos de tinta.