martes, diciembre 12, 2006

MIS NANOCUENTOS

Como la globalización -en este campo comandada por los japoneses- nos ha hecho todo diminuto, creo que en cierta forma la literatura también se vio afectada, acá unos ejemplos, estos son mis nanocuentos, que alguna vez fueron poesías, pero la bacteria de prosista me hizo declinar, sin más los cuentos.


Necesidad.

Un día por puro impulso mientras veía la televisión se hurgó el ombligo con el dedo, sacando de allí todo un ecosistema de cochinadas: desde pelusa de cobija, una costra verdusca, una goma amarillenta que por poco le habla, y fue en ese momento mientras se contemplaba la punta del dedo que recordó que llevaba más de un mes sin bañarse.

Platos rotos.

El punto convergente del noviazgo era la gama de golosinas que ambos habían probado. Era por ello que los dos tenían sus motes cariñosos entre sí. Por ejemplo él le decía a ella bombón, y ella le respondía con "mi turroncito". En cada aniversario aprovechaban para regalarse finos chocolates. Ya en la luna de miel utilizaron para aderezar sus engolosinadas noches leche condensada, marsmelos, y crema chantilly. Pero su primer hijo fue quien pagó los platos rotos de tan extrema dieta. Se le diagnosticó diabetes infantil.

Ego supremo.

La puerta estaba aún moviéndose; había sido él último en cruzarla, dejaba tras de sí la Academia de música. Tenía el rostro desencajado y el culo metafóricamente adolorido.
Cargaba en su hombro la guitarra eléctrica. En una mano el amplificador. En el bulto que cargaba traía las maracas, la flauta y la pandereta.
De pronto en un arrebato de orgullo se detuvo, y mirando atrás se dijo así mismo: "No importa lo que me hayan dicho, soy todo un músico, sólo que esa gentuza no sabe apreciar mi talento".

La respuesta.

Según comentaban iba furibundo. Lo vieron subir las gradas a toda prisa, nadie se atrevió a preguntarle que haría con respecto a lo sucedido. Sin embargo a los segundos obtuvieron la respuesta y no porque él se las hubiera dicho, sino fue el estruendo de su cuerpo en el suelo.

A salvo.

No fue necesario parpadear dos veces para darse cuenta que aún estaba vivo.

El tratamiento efectivo.

En su vida de soltero padecía de insomnio. Tomaba para su mal pastillas relajantes, hasta que se casó y entonces ya no le era necesario contar muchas cabritas para quedarse dormido.

Oráculo.

El chorro de orines les reveló que era hora de comprar la cuna, los desechables y el primer biberón.


Hogar dulce hogar.

Respiró la tan afamada libertad pero casi se intoxica, entonces sin más que pensar hizo lo que tenía que hacer. Ahora está de vuelta en casa, a pesar que el la luz del sol dibuje en el suelo de su recamara sombras de barrotes.

Los ojos Cristóbal Colón.

"En definitiva, la tierra es cuadrada, por más que avance no veo un horizonte redondo".

Desapercibido.

Dejábamos a abuelo largas horas en el desolado patio; nos limitábamos a alimentarlo, asearlo. Ya al anochecer lo llevábamos a la cama.
En el patio un domingo por la tarde emergió un árbol con arrugas. Mamá comenzó a tomar la siesta bajo su sombra.

La condena.

El crujiente eco de la mordida se esparció por todo el Edén, y su condena fue firmada de forma inmediata. Pero el peor castigo que Dios les impuso a Adán y Eva no fue la muerte, sino hacerles creer que esta en verdad existe.

Profanación.

Cuando el reloj marcó la una ningún esqueleto salió de la tumba, puesto que la noche anterior fueron saqueadas.


La última estación.

Duendes, hadas, unicornios, dragones, ángeles, demonios, héroes de sangrientas batallas, princesas por rescatar, bosques encantados, magos de largas barbas canosas, bolas de cristal, brujas que barnizan manzanas, profecías reveladas, el misterio de Fátima, el domingo de resurrección, el Rey Arturo, Sancho Panza, Quijote, planetas de vivos colores, la Atlántida, de pronto todo despareció, el porro quemaba la punta de sus dedos.

Persecución.

Mi moto no estaba en ley. Mis compañeros de trabajo me adviertieron que la policía de tránsito estaba muy estricta. Poco me importó.
Un día que andaba en mi motocicleta –sin casco como solía conducir- escuché un ulular de sirena. Me asusté y me cegué, lo único que acaté hacer fue acelerar la motocicleta. La policía estaba tras de mí, sin duda. Por más rápido que iba el sonido del ulular me perseguía soplándome las orejas. De pronto un perro me salió al paso, me lo quité y esa maniobra me costó la vida, ya que impacté de plano contra un árbol -según dicen el alma se mantiene en el cuerpo durantes unos minutos antes de abandonarlo- tiempo suficiente para percatarme que el ulular no era de la policía, sino de una ambulancia que iba de servicio y que tuvo que detenerse para socorrer con inútiles esfuerzos a un cadáver que se enfriaba a pocos al lado de la carretera.

Deseo cumplido.

Frotó la lámpara mágica, al salir el genio, el niño criado en el seno de una buena familia pidió como primer deseo que todos los delincuentes se murieran. Fue entonces que escuchó en el cuarto contiguo el desgarrador grito de su padre.

Hacedor de quimeras.

Estaba Lázaro muriendo –por segunda vez- y con ello padeciendo la agonía y cada una de sus manifestaciones, pero multiplicadas en intensidad en comparación a su primera muerte. Antes de dar el último suspiro se dio cuenta que él había sido la mayor ilusión de aquel hacedor de quimeras, que alguna vez creyó su amigo.


Las ventajas de ser un mentiroso.

Cuando Pinocho se casó con Blacanieves ella se enamoró de él por su cualidad de mentiroso y que rectificó en la noche de bodas.

Un mundo diferente.

Cuando le practicaron el transplante de corneas comenzó a ver el mundo de otra manera.


Piedras muy pesadas.

Se acercaron y traían con ellos a una mujer que sorprendieron en pleno acto de adulterio, entonces los hombres le dijeron a Jesús, quien estaba distraído dibujando en el suelo, que esa mujer según la ley de Moisés debía morir apedreada, pero Jesús, muy sabio él, les dijo que tirara la primera piedra aquel que estuviera libre de pecado. Todos dejaron caer las municiones que recolectaron y se fueron dispersando. Al encontrarse Jesús cara a cara con la mujer, se inclinó a tomar una de las piedras, pero le resultó demasiado pesada, entonces no tuvo más remedio que aceptar el perdón de la mujer.

10 comentarios:

  1. La que te besa mientras duermes10:00 AM

    Me gustó muchísimo el último, siempre nos han dicho que Jesús es el que perdona a la mujer y no al ravés, hasta ahora, interesante punto de vista, sabés. Están interesantes tus nonocuentos, algunos en sólo ver son poemas Wa, de verdad, sos poeta también, aceptalo jajajaja

    ResponderEliminar
  2. vaya!
    Ego supremo me pareció - valga la redundancia - SUPREMo, de verdad.

    Me gusta la cotidaniedad en los escritos. La vida diaria y sus anécdotas guardan mucha poesía. Mucha complejidad en las simplesas.

    pero qué cursi sonó eso, eh?

    Mis felicitaciones

    ResponderEliminar
  3. g. barquero7:44 PM

    Mae, muchos de ellos están muy buenos, hay otros prescindibles, pero estoy seguro de que unos sin otros se secarían hasta morir. Como conclusión, el conjunto está realmente bueno y hay que dejarlo completo.

    ResponderEliminar
  4. Anónimo8:58 AM

    Si la verdad que ego supremo esta bueno.
    2 Detalles

    1: En el bulto las maracas, la flauta.

    2: , y mirando atras se dijo: " No importa lo que hayan dicho"

    punto final
    ya se sabe que el mae es musico, y lo demas se intuye por el arrebato de orgullo que ya mencionaste.
    Recuerda no resolvernos todo, deja algo para el lector.

    felicidades

    ResponderEliminar
  5. Mae si, en la Unidad -puro mi maestra de catesismo- está el univserso. Si Guille lo sé, unos están flojitos, otros ahí van, pero todos son uno.

    ResponderEliminar
  6. ¡Geniales! Simplemente geniales. Igual que a los demás, unos me gustaron más que otros pero también coincido en que van juntos.
    'A salvo', 'El tratamiento efectivo' y 'La última estación' son mis favoritos.
    'La condena' se las trae, sólo que para mí su castigo fue tener que ponerse ropa, jejeje.
    Me gustaron demasiado.

    ResponderEliminar
  7. Anónimo3:52 AM

    ¡¡Qué buenos!!
    El que más me impactó es el Deseo Cumplido. Pero Platos Rotos es genial. A Salvo también... bueno, ya dejo de listarlos, me gustaron y ya!

    ResponderEliminar
  8. Que buena acotación Fiorella, de verdad, muy buena, me gustó esa...Ponerse ropa!!!

    ResponderEliminar
  9. Hola Warren querido, me llegó tu correo y linda sopresa me lleve, tus micorcuentos están geniales, y como te dijo tu amigo, unos están que sobran pero todos son uno, vas por buen camino amigo, bueno ahora, sólo me queda esperar las fiestas del fin de año,

    Abrazos tu amigo,

    Neu.

    ResponderEliminar
  10. Muy buenos tus nanocuentos, será que puedo poner alguno en mi blog de microcuentos indicando la fuente?

    http://solomicrocuentos.blogspot.com

    saludos

    ResponderEliminar